jueves, 11 de noviembre de 2010

Constructivismo y Arquitectura Paisajista

Arquitecto-Paisajista
Guillermo Chaves Hernández
2010




Vladimir Tatlin.Relieve en una esquina, técnica mixta, 1917



El constructivismo es una de las primeras vanguardias del siglo XX y una de las más influyentes en cuanto al impacto en el diseño en general. Es un estilo que un arquitecto paisajista debe conocer y aprender a valorar por su potencial creativo. También es posible, que como estudiosos del diseño, lleguemos a tener en alta estima y veamos con gran respeto y afecto su valioso aporte a la cultura. Si uno analiza en retrospectiva las obras de estos artistas van a notar una total abstracción geométrica, síntesis conceptual y simplicidad constructiva. Sus innovaciones provienen de su integración de materiales y procesos industriales. La pintura y la escultura no tienen que representar algo, son “construcción” y ambas disciplinas se sirven de los mismos materiales. Plantean una cultura de los materiales antes inédita. Poseen un muy buen nivel de composición, que se nota en el balance del diseño, un equilibrio en tensión con el protagonismo de las formas geométricas frente al espacio. Muestran un austero pero efectivo uso del color y de los materiales, atemporalidad, al no dejar posibilidad de relacionarlo con el entorno objetivo, y carácter universal entre muchas otras cualidades. Inicialmente se basó en el cubismo pero su estética se relaciona más con la ingeniería y la arquitectura.

Casi 100 años después de que Frantisek Kupka (Czech, 1871–1957) realizara esta pintura al óleo sobre canva llamada, Planos Verticales y Diagonales, ca. 1913–14 me surge la comparación con un diseño de Mikyoung Kim, la Levinson Plaza, Mission Park en Boston, Massachusetts. 2009.  Un caso extraordinario de convergencia creativa.
El constructivismo, es uno de los movimientos de las llamadas vanguardias históricas que parecía tener un potencial extraordinario, pero que lastimosamente sucumbe en su lugar de origen siendo aun incipiente, ante un contexto político-cultural adverso. El constructivismo, como todo el arte moderno en la Ex Unión Soviética disfrutó de un esplendor relativamente corto. Se origina en 1917 en la Rusia postrevolucionaria, tiene sus raíces en los "Vkhutemas", o "Talleres Superiores Artísticos y Técnicos del Estado". Su fundador fue el escultor y pintor ruso Vladimir Tatlin; quien se dedico a la elaboración de piezas escultóricas abstractas. Eran piezas elaboradas a partir de diferentes tipos de materiales industriales. Vladimir Tatlin entiende la labor del artista al servicio de la revolución, en el campo de la ingeniería y el diseño condensa sus ideas en la famosa frase de que "hacer arte es formar el material". La misión del artista es, por tanto, la de construir el arte. De ahí surge el nombre de este movimiento. Rodtchenko, Gabo y Pevsner se unen al movimiento con las exploraciones escultóricas, Popova lo hace con la pintura.
Dentro de las características del estilo que posteriormente los paisajistas valorarían señalaría que:
•La funcionalidad debía de ser aplicada en forma de algo para que la gente entendiera, y tuviera utilidad para la sociedad.
•Es una elaboración con base en materiales simples y es una fusión de diseño y construcción.
•Su estilo se basa en líneas puras y formas geométricas. Predominaba lo tridimensional por lo que destaca en la escultura, la arquitectura y el diseño industrial. Se hace hincapié en la abstracción geométrica.
•Los representantes no ven sus obras como arte, aunque si consideraban ser un lazo entre el arte y el diseño.
•Le dan relevancia a la técnica con la que se va elaborar el producto y el proceso que éste conlleva.
•Se valora como un hecho integral la simultaneidad del espacio, el tiempo y la luz.
http://www.safran-arts.com/42day/art/art4dec/art1230.html
Pintura por Lazar Markovich Lissitzky. En ellas se pueden notar la importancia que se la da al equilibrio y el balance asimétrico de la obra partiendo de figuras geométricas, colores terrosos y neutros. Tal armonización de puntos, líneas y planos resulta ser un recurso muy atractivo desde el punto de vista del diseño plástico y para la arquitectura paisajista.

Estas propuestas son tan revolucionarias que inciden posteriormente en Europa entre 1921 y 1922, cuando Naum Gabo y Antoine Pevsner (escultores) se instalan en Berlín y París, respectivamente. Es una influencia que también llegaría a América Latina y Norteamérica. Por ejemplo, los preceptos del constructivismo junto al cubismo y los escritos de Christopher Tunnard  sirven de modelo a una generación de arquitectos paisajistas norteamericanos que en las primeras décadas del siglo XX, plantearían el Estilo Californiano de Diseño de Jardines; Thomas Church, Lawrence Halprin y Garrett Eckbo. Que como veremos más adelantes, es totalmente innovador, rompiendo con los influyentes estilos tradicionales.
La palabra "constructivismo", como denominación de este movimiento del arte, empieza a utilizarse por vez primera cuando Naum Gabo y Antoine Pevsner (escultores) publican el Manifiesto realista (1920), donde se exponen los principios teóricos del nuevo estilo. También son los que dan al movimiento dos tendencias; la primera de carácter utilitario, liderada por Tatlin. La otra tendencia es de naturaleza estética que defiende la libertad de creación defendida por los autores del manifiesto.
En adelante se caracterizaría por ser estrictamente abstracto, se propuso reflejar la tecnología de la maquinaria de la época. Generalmente recurre a figuras geométricas, líneas muy bien definidas y colores neutros o primarios. Este tipo de composición artística recurre a la síntesis geométrica, procura que ni la obra en sí o alguna de sus partes representen referencias a realidades naturales. Los constructivistas pensaban que el artista tenía que utilizar los materiales objetivamente, como lo haría un ingeniero o un científico. La producción de obras de arte debía atenerse a los mismos principios racionales que cualquier otro objeto manufacturado. Para que sus logros definieran en carácter del estilo daban importancia las bases matemáticas de la composición y los experimentos sistemáticos con el color. Prescinde totalmente del ornamento y recurrió a la elaboración de los productos con materiales modernos.  Utilizaron líneas puras para reforzar la naciente estética del funcionalismo. 
El Deconstructivismo
Se volvería a oír de constructivismo cuando las tendencias del arte abstracto se pusieron de manifiesto otra vez durante las décadas de 1980 y 1990, especialmente las neo-expresionistas y neo-geométricas. Es así como la deconstrucción surge a finales de la década de los ochenta como un nuevo modo de afrontar los retos de la arquitectura y tuvo una repercusión importante por sus características en la arquitectura del paisaje. El Deconstructivismo es una corriente arquitectónica que se originó combinando las bases teóricas de la Deconstrucción y las gráficas del Constructivismo y Futurismo rusos. El nombre deriva entonces del constructivismo ruso que surgió durante la década de 1920. Algunos seguidores de estas corrientes más recientes fueron influidos por la experimentación formal y los desequilibrios geométricos planteados en la época por esos artistas. Los paisajistas que tratan de hacer sus obras en los términos deconstructivistas usan la descomposición y recomposición por capas o segmentos de patrones geométricos contra diseños con desequilibrios azarosos o formas orgánicas. O proponen una desintegración (y un nuevo orden) de aquellos componentes estructurales y materiales que originariamente habían sido capaces de construir el lugar. Sus formas son inquietantes porque utilizan la ruptura, la dislocación, la deflexión, la desviación y la distorsión como criterios que alteran y recombinan el orden geométrico de la mayoría de los diseños arquitectónicos y paisajistas hasta el momento. Sus obras rompen con la tradicional idea del orden, la unidad, la armonía y la estabilidad.





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