lunes, 13 de diciembre de 2010

GERTRUDE JEKYLL Y SUS JARDINES ARTS AND CRAFTS

Arquitecto-Paisajista
Guillermo Chaves Hernández






Gertrude Jekyll nació en Londres en 1843. Es una de las paisajistas más queridas de su país y una de las más prestigiosas paisajistas del período Arts and Crafts. Conocer la vida y obra  de Gertrude Jekyll, me ha impresionado profunda y positivamente, por ser una de las mujeres pioneras en este campo profesional, y por contar con una obra vasta. Diseñó cerca de cuatrocientos jardines en su país, Europa y América, escribió trece libros y muchos artículos que atestiguan su brillantez, creatividad y dedicación que merecen ser reconocidos por muchos medios. Murió en 8 diciembre de 1932.


Munstead Wood pintado de Helen Allingham con un nicho de piedra y baranda diseñada por Lutyens. http://www.godalming-museum.org.uk/jekylllutyens/jekyll_lutyens.html
Hoy no solo es posible conocer muchas de sus obras restauradas, sino que podemos seguir con atención sus ideas a través de los dibujos, planos y otros documentos. Fue particularmente interesante encontrarme con sus bien documentados criterios del color en paisajismo, valiosos conocimientos que aportaron mucho mientras investigaba para hacer mi tesis de maestría sobre la teoría del color y su aplicación en obras paisajísticas. Sus diseños están directamente vinculados al conocimiento de las teorías del color y sus ideas respondían a los experimentos de armonización que se estaban proponiendo para la época en que ella hacía sus jardines.

Gertrude Jekyll, el color en sus jardines

Gertrude Jekyll es sin discusión la más influyente paisajista del siglo XX en Inglaterra. Cuando joven estudió pintura en la Kensington School of Art donde empezó a ser una gran admiradora y luego una amiga de John Ruskin. Su vida productiva giró en torno a las artes y al movimiento Arts and Crafts. Jekyll era experta en numerosas técnicas artísticas y practicó cada una con el esmero y la dedicación de una artesana, con la espontaneidad y entrega en procuraba la máxima calidad estética. Jekyll propuso sus famosos esquemas de color a la manera “impresionista” en sus jardines, que dejaron constancia de su dominio de la composición, que según ella, se rige por los mismos principios artísticos del arte.
Gertrude Jekyll, compartió con los impresionistas, más que con los victorianos, el ojo por el color en el jardín. La visión Impresionista de imágenes suavizadas que se desdibujaban entre patrones de luz y sombra es muy cercana a la forma en que vemos. Los principios que utilizaba se parecían más a lo que los pintores impresionistas proponían y sus sugerencias resultan todavía muy útiles: “para aprender la diferencia y hacer lo correcto es necesario crear los jardines como una de las bellas artes”.
Como escribiera Jekyll en su libro Some English Gardens (1904), “Estoy tratando intensamente el terreno boscoso y el jardín de una forma pictórica.” y en  Colour Schemes for the Flower Garden (1914) “Cuando el ojo se entrena para percibir un efecto pictórico es con frecuencia seducido por algo -una cierta combinación de agrupaciones, la luz y el color- que se consideran esenciales para tener ese aspecto completo de unidad y de la belleza que para el ojo del artista forma un cuadro...”.
Las observaciones que hace Jekyll tienen mucho que ver con las teorías derivadas de los trabajos científicos y utilizadas por los impresionistas para su trabajo pictórico. Cuando ella dice: “…todo colorista experimentado sabe que los azules son más contundentes –más puramente azules- a través de la yuxtaposición del color complementario situado correctamente”, quiere decir que también sacaba partido del conocimiento de las teorías del color. Al igual que hacer uso de tonos azulados para dar profundidad y usar los grises y blancos para hacer transiciones. (Keen, 1997)

Los “jardines pictóricos” son para provocar y pueden crear un sentido de confusión al enfrentar al observador a toda una gama de color en un solo cuadro.  Hay que acercarse con apertura para disfrutar del efecto inicial un poco abrumador y de la extrañeza a la que hay que acostumbrarse. 
Gertrude Jekyll, escribió sobre estas ideas en su libro Esquemas de color para el Jardín de Flores, publicado por primera vez en 1908. Sigue siendo un clásico permanente y una fuente de inspiración para futuras generaciones de horticultores y paisajistas. Su acercamiento nunca fue doctrinario, muchas veces aconsejaba romper con las reglas. Escogía cada grupo de follaje y flores para preparar el ojo a los matices sucesivos. Ella comienza su discusión sobre jardines utilizando uno o dos colores con esta advertencia:
“…un jardín azul, en obsequio a su belleza, puede estar anhelando el amarillo limón, pero no le está permitido tenerlo porque es llamado jardín azul, y no deben haber flores en él que no sean azules. Yo no puedo verle ningún sentido a eso…todo colorista experimentado sabe que los azules son más contundentes –más puramente azules- a través de la yuxtaposición del color complementario situado correctamente”. (58) (Harper, Designing with perennials, 1991)
Ella sentía que los azules se beneficiaban con el contraste con el blanco o el amarillo pálido. Procedía a proporcionar un plan para una secuencia visual, moviendo la vista a través de naranja al gris, dorado, morado y verde. Una pauta supeditaba a todas las demás: la anulación del antagonismo y estridencia aun dentro de la gama de un solo color. Típicamente ella ordenaba un borde con el gris o follajes glaucos, progresivamente pasaba a grises oscuros con azules, gris azulado y flores blancas, gradualmente incorporando amarillo pálido y rosado, parcialmente y en matices distintos y por grupos. Luego se daba paso a amarillos fuertes, finalmente a los naranjas y rojos; tanto que el color alcanzaba un crecento palpable en el medio que se desvanecía después hacia los colores fríos al final, resueltos con los lilas y los morados que ella mantenía aparte de los verdaderos azules. Se remataba el esquema en un gris o verde.


Gertrude Jekyll se le identifica también con los jardines monocromáticos, donde hay una variedad de especies del mismo color están yuxtapuestas. Tanto que ellos producen un mayor efecto que la suma de sus partes.

Los extraordinarios bordes herbáceos de Jekyll
Ella popularizó el borde herbáceo plantando en el jardín basándose en esquemas de color. Sus bordes herbáceos mostraban una gran abundancia de color a través de las estaciones. Escogía cada grupo de follaje y flores para preparar el ojo a los matices sucesivos.  Es decir que empleaba ciertos elementos de la tradición del "Cottage garden", con su conocimiento de las teorías de armonización de los colores. 
Jekyll, como los Victorianos, organizaba los jardines con una escala que ahora está casi extinta. Se usaban grandes áreas para colocar los arreglos con una gran diversidad de flores y follajes, utilizaba sabiamente las posibilidades del  Borde Herbáceo. El borde herbáceo de la Sra. Jekyll se plantaba  principalmente para la floración de la mitad del verano y el otoño, tenía cerca de 60 m de largo por 4m de ancho. Estaba rematado contra un seto de arbustos, con un sendero entre borde y un lawn (un campo de césped). Este borde debía ser considerado en relación con el contexto de sus alrededores. Como ella misma escribiría. “Es importante en tal borde el tamaño, con  bastante largo para que pueda ser observado desde un buen campo de césped, y mantener las flores en grandes manchas de color.” Se necesitaban plantas de altura cuando tienen que ser vistas desde la distancia. (Thacker, The History of Gardens, 1979)


Sus principales bordes herbáceos se encuentran delimitados en la parte posterior por setos de tejo y muestran su máximo esplendor en el verano con sus colores dramáticos.
Ella los plantaba con la típica “deriva Jekyliana” con plantas cuyos colores se mueven desde los azules y blancos, en cada extremo a través de tonos amarillos cálidos y naranjas, de estos al centro con los rojos encendidos y otra vez de nuevo a los colores fríos.



Jekyll y su entorno Arts and Crafts
La señora Jekyll (1843-1932) conoció a William Robinson en 1880, es escritor de los libros, Gleannig from French Gardens (1869) y Park, Promenades and Gardens (1869). En su propiedad Gravetye Manor en Sussex, que había comprado en 1884 y que había desarrollado por muchos años, con muchas secciones arquitectónicas sorpresivas y unos muy bien logrados jardines silvestres del estilo Arts and Crafts. Jekyll aceptaba muchos de sus puntos de vista sobre cómo entender e interpretar las plantas en su relación con los alrededores. Ella tenía una educación más completa que Robinson y no hay duda de que tuvo una gran influencia en él para que dirigiera sus enfoques en una dirección de criterios muy justificados. Ella apreciaba lo silvestre- y esto lo deja claro en Wood and Garden (1899) –pero veía también que se necesitaba el control, aun en los jardines silvestres. Un control que apreciaba en los jardines de cottage, en los jardines rurales y los jardines de villas de campo. Con la ayuda de  Robinson comenzó a contribuir con la prensa especializada hortícola. Jekyll escribió sus ensayos, comentarios, testimonios y críticas con gran autoridad y se convirtió en figura altamente respetada en el mundo de la jardinería.

 
Gertrude Jekyll, recorriendo su jardín Munsted Wood, Foto de Mr. Cowley. Uno de los componentes más apreciados del Estilo del Jardín Inglés es el desarrollo de los Bordes herbáceos. Probablemente Gertrude Jekyll personifica este componente del jardín dado el aporte dado por en sus diseños y ser una de  sus más creativas pioneras.

Sus criterios de composición

La teoría de Jekyll del diseño de jardines se puede remontar a tres autores que publicaron sus primeros libros en 1794. Ella combinó el aprecio de muchos teóricos y profesionales del paisajismo ingleses de los que retomó ciertas ideas; como su admiración de Knight por los bosques nativos, con la idea de Repton de crear diversos compartimientos, y la idea de Price de basar los esquemas de composición con plantas basándose en las pinturas de paisaje. Su interpretación de estos tres temas se expresa en las citas siguientes de su libro más exitoso, Esquemas de Color para el Jardín Floral, Colour Schemes for the Flower Garden.
En los Bosquetes: “Me sorprende ver la cantidad y la maravillosa diversidad de cuadros de belleza selvática que se exhiben a través del año. En principio mi objetivo no era la variedad, pero, dirigida por las condiciones naturales de cada región, intentaba pensar en su integración hacia el contexto, sobre cómo se pueden fomentar y quizás mejorarlas un poco.”
En los compartimientos: “Es extremadamente interesante resolver los jardines en los cuales predomina un cierto color especial… se abren toda una nueva serie de gamas del jardín que encantan…además de mi pequeño jardín gris que adoro muchísimo, me fascinan otros, especialmente el jardín dorado, el jardín azul y el jardín verde.”
Los jardines como pinturas: “Cuando el ojo se entrena para percibir un efecto pictórico es con frecuencia seducido por algo -una cierta combinación de agrupaciones, la luz y el color- que se consideran esenciales para tener ese aspecto completo de unidad y de la belleza que para el ojo del artista forma un cuadro. Tales son las impresiones que el artista-jardinero se esfuerza para producir en cada porción del jardín.”
Para Jekyll las dimensiones de un jardín eran un elemento relevante y complejo al definir sus límites: “siempre estoy balanceándome fuertemente  entre el deseo de más tierra para el jardín y el pánico cuando creo que he cultivado demasiado. El tamaño de un jardín tiene muy poco que ver con su mérito. Se trata simplemente de un accidente en relación con las circunstancias del propietario.”
Jekyll vio la casa y el jardín como un todo integral, pensando muy bien sobre la configuración del edificio para hacer su planteo del jardín. Los diseñadores seguidores del movimiento Arts and Crafts siguieron con interés los esquemas de plantación de Gertrude Jekyll, que era a su vez dueña y diseñadora de Munstead Wood, una propiedad de seis hectáreas que adquirió en Surrey para construir su propia casa y jardín. Los relojes de sol, las estatuas, los floreros, y los bancos eran de uso frecuente en sus jardines como punto focal, se colocaban en cada sitio al aire libre creado especialmente a lo largo de la trayectoria.

Jekyll como escritora
Jekyll escribió 13 libros en total y su enfoque era tanto práctico como artístico. Varios fueron reeditados con revisiones durante su vida. La mayoría de sus libros han vuelto a salir en ediciones modernas, a veces con un título ligeramente diferente al original. Además de sus libros, contribuyó con más de 1.000 artículos a la Country Life, The Garden y otras revistas; la lista completa de sus artículos se encuentra en el libro de Gertrude Jekyll “Ensayos sobre la vida de un trabajador amateur”. (Essays on the life of a Working Amateur).


Este libro se concibió en forma de ensayos de un grupo de expertos en jardines. Describen la obra de Gertrude Jekyll y dan detalles  muy completos de su vida, su contribución con la historia del jardín y el diseño paisajista y otros temas relacionados.  Tres miembros de su familia hicieron contribuciones, incluyendo a uno que la conocía muy bien, su sobrino David McKenna.

Los otros colaboradores son: Heather Angel, Arnander Primrose, Batey Mavis, Bisgrove Richard, Joan Edwards, Everson Pablo, Rudy J Favretti, Freyberg Annabel, Gunn Fenja, Margaret Hastings, Susan Schnare June, Swann, Michael Tooley y Wood Martin.
Los aspectos de Gertrude Jekyll cubiertos en este libro incluyen: su historia familiar (y un recuerdo personal), su vida, el bordado, libro, influencias del movimiento Arts and Crafts, Munstead Wood (su casa), la fotografía, los jardines de América, una selección de plantas, el mejoramiento y el suministro de materiales y otros temas. La frase
 ‘working amateur’ en el título se refiere a la descripción de sí misma en la portada de Wood and Gardeny en otros lugares.

Contiene 256 páginas con 146 ilustraciones (40 en color). Entre las ilustraciones hay algunas fotografías, pinturas o dibujos propios de Gertrude Jekyll.


THE MANOR HOUSE,
Upton Grey, Hampshire. 1908
Este es un jardín de cerca de dos hectáreas que rodean una antigua residencia conocida como la Manor House del siglo XV. Fue remodelada por Ernest Newton entre 1903-1905 para Charles Holme, destacado líder del movimiento Arts and Crafts y fundador de la revista The Studio. El jardín fue diseñado y plantado entre 1908 y 1909 por Gertrude Jekyll. Sin embargo hace quince años este jardín no era nada más que una selva enmarañada; además, los dueños no reparaban en el potencial cuando compraron la propiedad pero, se dieron cuenta rápidamente que, por debajo esta selva estaban las fundaciones de una verdadera joya que era el jardín típico del estilo Arts and Crafts. Esta es una de la obras de Jekyll mejor restaurada y de la que se han respetado sus detalles e indicaciones lo más exactamente posible.

http://www.gertrudejekyllgarden.co.uk/jekylldesign.htm                                                      
Se descubrieron juegos de planos muy completos en la colección de Reef Point Collection de la Universidad de California en Berkeley, se obtuvieron copias y se propuso un sistema para su restauración y mantenimiento. Ahora se cree que es el jardín más auténticamente reproducido, es un museo vivo sobre las ideas de Jekyll y del momento histórico de su construcción.

http://goldenagegardens.blogspot.com/2008_02_01_archive.html http://www.upton.cx/upt23.htm
Hay dos partes principales: el jardín formal al S.E de la casa que es geométrico en sus formas. Las líneas son rectas y el área está rodeada por un seto de tejo. El jardín formal contiene los famosos  bordes herbáceos con los colores que varían de los fríos en los extremos a los cálidos en el centro, también tienen un rosedal, paredes de piedra con plantas trepadoras, y una cancha de tenis de césped. Esto rodeado por un arbolado de nueces, un jardín de cocina, y una huerta con pérgolas y arcadas. La otra parte en contraste con el jardín formal es un jardín silvestre orientado hacia el N.W de la casa. Los senderos y cultivos son informales.
Combinar los colores es solo una de las lecciones magistralmente documentadas de las que podemos seguir aprendiendo. El manejo del color en paisajismo es una forma de arte y el arte no es estático. La teoría del color provee las líneas guías basadas inicialmente en las reacciones más comunes, pero también en jardinería sobre lo que ya ha sido probado en el pasado. Las ideas del color de la señora Jekyll pueden funcionar bien y aun más, piden ser refinadas hoy en día.  Si bien son pocos los que hoy disponen de espacio y tiempo para bordes de tales dimensiones, los principios de color ya demostrados permanecen y pueden ser aplicados en diferentes situaciones, como jardines más pequeños o en otras latitudes.


Aclareción: tanto este como otros artículos del estilo Arts and Crafts contienen ideas directamente traducidas en versión libre de las páginas que se detallan;
http://stanford.wellsphere.com/gardening-article/real-gardens-the-manor-house-at-upton-grey/369134
                                                                                                         

С - Libre la reproducción de textos completos o partes de él, fotos y gráficos, siempre que se realice sin fines de lucro y se mencione al autor del artículo (o al colaborador).

2 comentarios:

  1. Es primera vez que se algo de esta senora, me parece maravillosa y sus ideas tambien, me gusta mucho el paisajismo, espero que haya lgun libro de ella en espanol.

    Gracias. Lourdes

    ResponderEliminar
  2. He llegado a ella por una ref. de otra autora. Bellísimo y buscaré algún libro en español.

    ResponderEliminar