sábado, 6 de noviembre de 2010

Valparaíso, paisaje y arte urbano.

Una muestra del arte callejero o street art. Foto de Vicki Coulson Vance



En una reciente visita a Chile, pude visitar la ciudad puerto de Valparaíso que tiene una belleza intrínseca producto de su calidad paisajística como bahía, los abruptos cerros hoy son barrios tradicionales consolidados, que rodean como una herradura su puerto principal y su casco histórico.  Se pueden ver sobre todo, muy buenos ejemplos chilenos de arquitectura académica basada en los modelos formales europeos principios del siglo XIX y XX. El casco histórico de Valparaíso fue declarado como patrimonio de la humanidad por la Unesco el año 2003. Sus principales sitios turísticos están en dos zonas, el plan, con topografía plana que se abre al mar, y los cerros que le rodean. Cada uno de estos cerros con características muy  particulares. Sus construcciones son variopintas, y resultado de la mezcla de estilos y épocas.  Con una infraestructura de acceso muy compleja, son miradores naturales en los cuales hay medios muy particulares de acceso, sus ascensores y funiculares que conectan las zonas del plan con las partes altas y toda una red de escalinatas que dan vértigo. 


La zona que es ahora Valparaíso estuvo originalmente habitada por changos, que eran los indígenas nativos dedicados a la pesca. El primer contacto europeo con estas tierras fue en 1536, En 1544 Pedro de Valdivia la definió como "Puerto Natural de Santiago de Nueva Extremadura". Desde la época arranca un pujante comercio. A partir del siglo XIX llegan gran cantidad de inmigrantes atraídos por el comercio y las oportunidades del mayor puerto de hemisferio sur. Su arquitectura es producto de esta llegada de gente de Alemania, Inglaterra y Francia entre muchos otros países, que introducen sus modelos arquitectónicos. Ha sufrido bombardeos producto de la Guerra contra España, en 1866, un devastador terremoto en 1906 y el último en 27 de febrero del 2010, causando importantes daños en ciertos lugares.


Una de las cosas que hace interesante a Valparaíso es su geografía conformada por los cerros y la  verdadera estrechez entre el mar y estos cerros, que hoy se nota menos por los rellenos sucesivos para alejar la línea de costa y “conquistar” terreno aprovechable. El borde mar como límite natural del desarrollo urbano ha sido la constante dificultad que tiene Valparaíso, desde su origen como caleta hasta la gran remodelación del primer cuarto de este siglo XIX. Una de sus principales avenidas, la Avenida Brasil, se crea en el periodo 1848 hasta 1885, es la etapa más relevante de la época en cuanto a creación de espacio público.
Los Espacios Públicos en Valparaíso surgieron como producto de esa domesticación paulatina del medio natural, y tienen su origen en remanentes de espacios naturales que posteriormente fueron incorporados a la infraestructura urbana. Por ejemplo, la gran cantidad de ríos que desembocan en la bahía y que hoy no se ven, están completamente abovedados en grandes alcantarillas cuando atraviesan la trama urbana.

La Avenida Argentina, vista desde el mirador del Elevador Polanco
 
La Avenida Argentina, una de las más amplias y espaciosas de Valparaíso, y donde se celebra uno de los mercados de pulgas más grandes de América, es igualmente un espacio ganado a la naturaleza.   Desarrollado originalmente como un área de inundación, con 54 metros de ancho como promedio, fue un estero atrincherado.  Las actuales plazas más importantes, eran las áreas de inundación en las desembocaduras de los ríos, aumentadas producto de la corriente y las barras litorales. De esta manera fue como Valparaíso ganó el 78 % de las áreas urbanas públicas que hoy constituyen el referente de su calidad urbana y paisajística. Se convirtieron en sitios degradados ambientalmente por en crecimiento urbano, y como forma de garantizar la sanidad pública se hicieron las grandes alcantarillas abovedadas que hoy terminan en el mar, muchos metros después de su desembocadura original.
Hoy se cuenta con un Programa de Recuperación y Desarrollo Urbano que busca recuperar los espacios públicos y de los cerros patrimoniales, algo que urge por el nivel de mantenimiento que requieren sus principales atracciones turísticas. Los ascensores, por ejemplo, son bienes patrimoniales que hoy están en peligro de desaparición.  Planes como el descrito permitirían  potenciar la consolidación de barrios, elevar la valoración del entorno y mejorar la calidad de vida de sus habitantes. Otro importante efecto que se lograría es incentivar el turismo, que disfruta de ver buenas muestras del paisaje cultural.


Monumento a las Fuerzas Políticas de Chile, una impresionante escultura hecha en cobre.

Luis Alvarez A. Origen de los Espacios Públicos en Valparaíso: el discurso higienista y las condiciones ambientales en el siglo XIX.                                                      http://revistaurbanismo.uchile.cl/n4/alvarez/alvarez.html




LA POLICROMIA DE VALPARAISO


El color es una de las características que está haciendo destacarse a Valparaíso. Muchas propuestas de colores en la arquitectura tienen la propiedad de que se conceptualizan para que se aprecien a la distancia y en relación con el contexto, como una especie de orquestación colorística del paisaje urbano costeño. La topografía quebrada de sus cerros hace que las perspectivas visuales se maximicen y que muchos muros y paredes que enfrentan en mar, constituyan un gran mural urbano.
Destacan también los murales callejeros con la técnica del grafiti con elementos gráficos, algunos de muy buena factura que hacen que se aprecien como formas artísticas dentro de la volumetría urbana.


ARTE URBANO, STREET ART


Foto de Guillermo Chaves


Foto de Vicki Coulson Vance

Las dos fotos anteriones son una colaboración de Vicki Coulson Vance


Los Cerros que se pueden apreciar desde diferentes puntos de vista en la Bahía adquieren cualidades policromas y parece confrontar con sus tonos el mar. Hay un interés especial por enriquecer la calidad del medio, creando relaciones entre matices ya sea para crear un enlace con el entorno o por el contrario un acento o contraste. Sin duda hay un concepto integral del color, (o parece haberlo) en algunas propuestas, en que se ve claramente un manejo del color por callejuelas, plazoletas o avenidas.
Cuando todo un vecindario o calle, rescata del anonimato cada una de sus casas estas parecen adquirir cualidades plásticas, y la policromía arquitectónica constituye una paleta con un rango de combinaciones exitosas de color capaces de provocar sensaciones de agrado y disfrute del paisaje.

El arquitecto alemán Bruno Taut escribió con toda razón que “Una verdad es fundamental: el hombre tiene necesidad de color”, y estas ideas de aportar vida con color, más que decorar, se convierte en un valor estético que asegura ser una buena inversión.
Es muy interesante también lo que se ofrece a nivel de recorrido, por el dinamismo y el constante cambio en los niveles y enfoques de las vistas. Tan importantes son las fachadas, como los techos, los patios y las callejuelas a nivel de imagen. La red de comunicación urbana se complementa con sus  ascensores y los funiculares.  Una de las sorpresas más gratas de Valparaíso fue visitar sus particulares medios de ascensión a los cerros y llegar a una serie de barrios con diferentes niveles sociales, pero con una identidad y una imagen propia e irrepetible. Hoy, esta histórica infraestructura son un atractivo turístico, que según lo que se me informó, al estar en manos privadas y expuestos a las leyes del mercado, dependen de sus propios ingresos para subsistir y mantenerse, y algunos no lo están logrando.

Parte de mi recorrido me llevó a tomar en funicular para visitar el Cerro Concepción que está vinculado con Cerro Alegre. Este último recibió numerosa colonia británica a partir de 1822 y el Cerro Concepción recibiría a una buena parte de la colonia alemana. Es un barrio que hoy disfruta de un buen nivel de inversión con muchos negocios de primer nivel.
Como punto de llegada del Ascensor Concepción, está el Paseo Atkinson desde donde es posible contemplar gran parte de los cerros vecinos, el sector del plan, y gran parte de sus zonas costeras. Es un sitio sumamente turístico, con ventas de arte y artesanía en sus recorridos. Como es obvio, sus locales y casas están sumamente bien conservadas y con muestran una cuidadosa selección de sus colores. Hay que recordar que en general, hace unas pocas décadas que se estudia seriamente el potencial de los colores en los exteriores, con la tecnología avanzada para crear pigmentos durables y un buen aporte de creatividad artística se puede crear un nuevo ambiente en lo construido. Estas propuestas se tienen que experimentar en términos visuales dentro de un contexto mayor para que la expresión cromática sea estética y coherente. Fue un placer recorrer las calles de Valparaíso y disfrutar de sus matices.






Todas las fotos, salvo las tomadas por Coulson Vance fueron tomadas por el autor: Guillermo Chaves

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