miércoles, 8 de junio de 2011

Jardines para mariposas y otras formas de vida.

Arquitecto-Paisajista
Guillermo Chaves Hernández

Foto cortesía de Rafa Rodríguez

Los jardines deben ser para las mariposas, las abejas, las aves y todo ser que necesite un refugio en el medio urbano, donde la ecología ha sido sumamente  alterada. Aun en un entorno citadino podemos tener áreas atractivas y a la vez aprovechables para los animales e insectos. Muchos de estas especies en su lucha por su sobrevivencia han desarrollado adaptaciones que les permiten sobrevivir aun en lugares sumamente densos de población ya que encuentran especies de flora específicas que les atraen y en las cuales puede desarrollar su ciclo biológico. El desconocimiento es el único enemigo de estos seres que enriquecen nuestro contexto.

El diseño y la arquitectura de paisaje pueden ser guías en proponer criterios de diseño que tengan como norte conservar y mejorar el medio ambiente y con ello atraer a muchas especies. Los paisajes rurales y  los citadinos urbanizados pueden mejorar su calidad en el paisaje a través del uso de plantas nativas, que son las vitales para su sobrevivencia. También debe racionalizarse el tamaño de las ciudades para disminuir y frenar la pérdida del paisaje de calidad e ir incorporando paulatinamente un paisajismo urbano coherente con la zona de vida.

Foto de Rodolfo Alvarez

Un dato preocupante es que las mariposas, y otros insectos son los indicadores más sensitivos de la salud de nuestro medio ambiente, y la verdad, cada vez vemos menos de ellas. Debemos preocuparnos seriamente por ellas y la calidad del medio que estamos ofreciéndoles. El número estimado de mariposas en Costa Rica, es de entre 12.000 y 14.000, que equivale cerca del 8% de mariposas que se han registrado en el planeta (Chacón & Montero 2007). Una de las principales causas de la pérdida de la biodiversidad es la destrucción de las selvas y el cambio del uso del suelo, especialmente la urbanización y los monocultivos. Cabe preguntarse, si éstas ya no pueden sobrevivir en su nicho ecológico, cuánto podremos sobrevivir nosotros mismos en un medio ambiente que se deteriora paulatinamente?.

Foto cortesía de Rafa Rodríguez

El principal error que hemos cometido, sobre todo en áreas urbanas es sustituir las plantas nativas por especies exóticas y por paisajes con poca muy poca diversidad biológica, básicamente por "consideraciones estéticas" y de imagen visual. En la construcción del paisaje urbano las especies nativas son reemplazadas con variedades exóticas comerciales más populares. Este influjo de especies exóticas ha dañado el balance natural del medio ambiente y el hábitat particular de las mariposas. Por poner solo un ejemplo: la “llama del bosque” (Spathodea campanulata), que gusta tanto por sus grandes flores, tiene un néctar dañino para los insectos.

Estamos causando la destrucción de hábitats que sostienen a las mariposas, así hay incontables especies de insectos están literalmente luchando por su supervivencia, especialmente las más sensitivas a la pérdida del medio. Debido a que las mariposas y orugas no pueden alimentarse con plantas de variedades exóticas, se ven forzadas a emigrar cada vez más lejos, si pueden, en la búsqueda de especies que todavía crezcan en un medios menos alterados y que necesitan para sobrevivir.

Los jardines para mariposas

Foto cortesía de Laura Rodríguez.


El ajardinamiento para mariposas no es difícil, aunque hay que saber reconocer el daño de muchas especies exóticas que no aportan nada a la salud ambiental. Cada vez tenemos que enterarnos de las especies de flora locales que necesitan las mariposas para desarrollarse en sus diferentes etapas.

Foto de Guillermo Chaves H. de la Dalenchampia dioscoreifolia de la familia  Euphorbiaceae.

La selección de las plantas es el paso más importante en el éxito de un jardín para mariposas y hay dos líneas guía para este proceso; primero: las mariposas adultas deberán tener plantas en las cuales poner sus huevos. Debido a que las orugas son devoradoras de vegetales, estas plantas deben ser escogidas con mucho cuidado. De hecho muchas de las especies de mariposas sólo depositarán los huevos en una planta específica. Esto hace muy importante la elección de la planta correcta de su área nativa para las mariposas que esperamos se acerquen al jardín. No solo se debe elegir la planta adecuada sino que hay que cuidar la salud de la planta, una planta sana es mucho más atractiva para la mariposa. Se ha podido observar que la mariposa Monarca antes de poner un huevo hace visitas de una planta a otra tomando muestras de néctar y estudiando las hojas. La mariposa escoge la que al parecer es más sana para poner sus huevos. Otras mariposas escogen la misma planta del jardín si estas la consideran apta.


Los huevos de las mariposas son pequeños, de diversas formas y colores, con unos poros diminutos para el intercambio de gases. La hembra los coloca con una pega especial en su planta hospedera. Esta etapa dura unos pocos días.

Foto de Guillermo Chaves. Las mariposas utilizan árboles, plantas trepadoras y herbáceas para poner sus huevos y que a la vez sirvan para la biomasa que las orugas necesitan para su desarrollo, por lo tanto es un jardín variado en cuanto a follaje y floración.

Las plantas para las orugas son bastante variadas, e incluyen árboles, arbustos, plantas trepadoras o lianas y muchos tipos de hierbas, dichosamente muchas se ven muy bien en los jardines. Algunas cumplen la doble funcionalidad de proveer el néctar que ocupa la mariposa adulta y la biomasa que necesita la oruga para crecer hasta su metamorfosis.
Una larva de mariposas, llamada oruga, puede considerarse como una boca con mandíbulas especializadas para masticar y un cuerpo alargado que alberga un tracto digestivo.
Casi todas las orugas con herbívoras, y consumen una fracción muy pequeña de la biomasa de la planta y por lo tanto la planta hospedera solo sufre un daño menor que es fácilmente recuperable. La Oruga o larva tiene una única función; comer y almacenar energía. Las orugas sólo pueden alimentarse de su planta hospedera. Mientras crecen tienen que mudar su esqueleto externo (exoesqueleto) varias veces hasta llegar al tamaño necesario para la próxima etapa.

Según el autor de la foto el género o sexo para adultos monarca es muy fácil de determinar, pero en las larvas son otra historia. En la etapa de pupa hay una pequeña diferencia visible en las hembras que tienen una línea de disección del esternito abdominal octavo.  http://www.flickr.com/photos/eclectic-echoes/2789817160/in/photostream/

Algunos ejemplos de relaciones específicas:

La familia de las passifloras
Son de las especies con mayor importancia dentro de la ecología de muchas especies de mariposas. Las Passifloras de Costa Rica son árboles, arbustos, lianas trepadoras con hojas simple alternas pedatisectas, lobuladas, grandes, pequeñas, con estipulas, nectarios, y zarcillos axilares algunas disimulando tener huevos falsos de heliconius para confundir a la mariposa. La familia de las passifloras está compuesta por un género con cincuenta y dos especies, distribuidas en todo el país la mayoría crecen en orillas de carreteras, caminos trochas y bordes de bosques en claros de bosque y aun en lugares muy húmedos como la misera que crece en la Laguna Caño Negro.
 Algunas mariposas que necesitan las passifloras como hospederas son muy coloridas como las de la familia Heliconius; Zebra, Julia y Sara.


Polilla sobre una hoja de helecho, foto de Guillermo Chaves

Los cítricos son el alimento de muchas orugas como la  Papilio cresphontes, si bien muchas prefieren las hojas tiernas de muchas arbustos como lima silvestre.
La flor amarilla de la cassia es la comida favorita de los gusanos de las Sulfureas y ofrece un excelente camuflaje para las mariposas adultas con alas amarillas que llegan a depositar sus huevos.

Lo segundo; las plantas que producen néctar son necesarias para las mariposas adultas como un recurso para proveerse de alimento y energía. El néctar es la sustancia dulce y azucarada que producen muchas flores. Cuando la mariposa se alimenta se produce un intercambio; la mariposa obtiene el azúcar que necesita como fuente de energía lista para sobrevivir y volar. Con la visita de la mariposa de una planta a otra sus cuerpos peludos son cubiertos con polen y fertilizan las plantas, esto es vital para las plantas porque les permite producir semillas.

Las mariposas están equipadas con un sentido del olfato altamente sensitivo, por lo que pueden identificar las plantas de las que se alimentan desde mucha distancia. Por tanto, si su jardín tiene las plantas correctas es solo cuestión de tiempo para que las mariposas lleguen hasta el jardín su casa y pueda disfrutar de un verdadero regalo de la naturaleza.

Mariposa sobre una flor de lantana. Foto de Guillermo Chaves.

Los jardines para mariposas pueden llegar a ser muy coloridos y con muchos tipos de flor ya que las diferentes especies de mariposas muestran una preferencia por diferentes especies de flores. Estas diferencias son adaptaciones a sus flores preferidas, porque la longitud de la “lengua” varía, así como la profundidad del néctar desde la parte superior de la flor. Mariposas con lengua corta prefieren las flores que se encuentran cerca de la superficie, mientras que las de lengua larga tienden a utilizar las flores con largas distancias entre la parte superior y el néctar.

El récord máximo es para una orquídea de Madagascar que es polinizada por una mariposa nocturna y su nectario está de 10” pulgadas (25 cm)  a 12” pulgadas (30cm).

En el otro extremo de la escala usted encontrará muchas de las más pequeñas mariposas reuniéndose sobre las plantas de la familia de las margaritas, las budelias y lantanas.
Las mariposas más grandes se alimentarán con stephanotis, hibiscus, pentas y frutas maduras.

Las mariposas también muestran una preferencia de color, son aficionadas al rojo, amarillas y floraciones azules. Esto puede cambiar con la edad de las mariposas y según la especie de la que se trate. Muchas requieren ciertos químicos como defensa o para aparearse como parece que lo obtienen de las flores blancas y lavandas.


La Zinnia elegans es una planta perenne cultivada como anual de la familia Asteraceae, originaria de Centro y Sudamérica. Se presenta en distintas formas, colores y tamaños. Muchas atraen insectos, colibríes  y  mariposas que disfrutan del néctar de las flores. Los colibríes se comen a los pequeños insectos atraídos por las flores. Los gorriones, jilgueros y otras aves, devoran las semillas de Zinnia. Su nombre proviene del botánico alemán Johann Zinn.
Foto cortesía de Rafa Rodríguez

Muchas mariposas muestran preferencias por flores compuestas, que en apariencia parece una sola flor pero que en realidad está estructurada con muchas diminutas flores pequeñas.  Muchas mariposas prefieren posarse sobre la flor descansando sobre la parte de más arriba  y alejándose de las partes de abajo, aun cuando estas tienen suficiente néctar, es una especie de seguridad que buscan para posarse con seguridad sobre la flor y poder reaccionar en caso de peligro.


Los jardines para mariposas son una forma de tomar parte en el esfuerzo para salvar el hábitat de estos insectos y de otros seres vivos que pueden prosperar si se incorporan las especies nativas, y no es difícil incorporar plantas identificadas por el estudio de muchos científicos documentando la relación tan estrecha entre muchas especies de insectos con plantas hospederas también muy particulares.

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